escrito basado en la pelicula de George Melies
Viaje a la Luna
En la academia de los
alquimistas, un público espera el anuncio de su líder. En el público se podía distinguir
a varios sabios por sus largos trajes, decorados de astros celestes y por
sus gorros en forma de conos, también se encontraban los ciudadanos más
importantes, con sus elegantes vestimentas en la parte superior del recinto.
Cuando el líder de los alquimistas
llegó, un hombre viejo de larga barba, llevaba un atuendo similar al de los
sabios, pero su presencia inspiraba respeto en los asistentes. Tanto los ciudadanos
como los sabios dirigieron su mirada al viejo hombre y a un pequeño tablero,
donde el anciano explico por medio de dibujos la manera más sencilla de
llegar a la luna. Ante tremenda idea se desato una discusión entre los mismos
sabios, pero las palabras y la misma presencia del líder apaciguo la disputa.
Solo quedaba realizar los
preparativos para tan grande hazaña, revisaron el trabajo de los obreros, la
calidad del vehículo y finalmente la trayectoria de su viaje.
Cuando el día llegó, un grupo de jóvenes
vestidos de blanco hacían guardia en la zona de despegue acompañados de un
hombre de negro, quien era el encargado de controlar los detalles relacionados con el despegue. De repente el líder acompañado de algunos de los sabios aparecieron en el
sitio de despegue, donde el vehículo que tenía la forma de una bala gigante los
esperaba.
El viejo y su compañía abordaron
su vehículo, mientras algunos de los jóvenes de blanco introducían el vehículo en el gran cañón.
Cuando tanto el cañón, como la gente que quería ver el despegue estuvo lista, el
capitán dio la orden de activar el cañon.
El cañón disparó al vehículo por
los aires, el ruido y el humo creó entre los asistentes un estado euforia y alegría.
El vehículo se acercaba más a su destino: la luna, una gran masa
blanca, aparentemente viscosa muy semejante a la capa de los ponqués.
Cuando el vehículo chocó con la
luna, su rostro se desfiguro, y se reflejó un gesto de dolor. El viejo y los demás
salieron del vehículo, y vieron un escenario rocoso como las columnas que
genera la tierra en los arrecifes, exploraron el terreno hasta que
finalmente el viejo les indicó la hora
de dormir, cada uno sacó su manta y se sumieron en un sueño profundo, de la
nada aparecieron unos astros, que en principio eran solo rostros y luego
tomaron formas, a cuidar del sueño de estos exploradores, los rociaron con
polvo estelar hasta que ellos despertaron.
Después de ponerse en forma,
decidieron explorar las profundidades de la luna, el líder siempre iba primero
guiando su camino. Cuando entraron en una de las muchas cuevas de la luna, se
encontraron con una jungla extraterrestre compuesta por diferentes tipos de
hongos y pasadizos llenos de una especie de vegetación mohosa, el líder que
llevaba un paraguas lo insertó en suelo, y sucedió algo inesperado, su paraguas
empezó a tomar la forma de un gran hongo que logró superar la altura del viejo
hombre, este saltó atrás asustado, sin saber que era vigilado por un extraño
ser que en breve hizo su aparición, su forma se asemejaba mas a un anfibio,
aunque podía mantenerse en pie con sus dos patas traseras, necesitaba desplazarse en sus cuatro extremidades. El viejo al ver a este ser, tomó su bastón en una
actitud defensiva, y cuando el ser trato de atacarlo, el viejo con un movimiento
rápido lo esquivó, y con la parte superior de sus bastón impactó en la cabeza
de este ser, que se explotó dejando un rastro de polvo estelar. Cuando creyeron
estar a salvo una manada salvaje de seres los atacó y en efecto los capturó.
Fueron guiados hasta el rey de esa
especie, quien los condenaba a muerte por el asesinato de uno de los suyos,
mientras tanto el viejo desesperadamente intentaba liberase, corriendo con
suerte de que el rey pidiera que lo acercasen para castigarlo y así mostrarles
el tipo de castigo que le daría los demás y a cualquiera que no acatara las
reglas de la tribu.
Cuando el viejo se encontraba
frente al rey, consiguió liberarse de sus ataduras, con un movimiento que requirió
mucha agilidad y algo de suerte, tomó su bastón que se encontraba al lado del
trono, tomado por los seres como botín de guerra, y con un fuerte golpe en el
pecho empujó al rey al suelo, corriendo con tan mala suerte, que su cabeza fue
la primera en impactar, explotó en polvo estelar.
Ante el suceso, todos los seres,
quedaron paralizados un tiempo con la muerte de su rey, tiempo que el viejo líder
aprovechó para liberar a sus compañeros, y escapar. Cuando la tribu reaccionó inmediatamente tomaron sus lanzas y armas de guerra, corriendo detrás de los presos
y su líder.
La persecución fue tremenda, en algunos
momentos vieron su muerte inminente, cuando las lanzas rozaban su cuerpo con
la intención de perforarlos y asesinarlos, pero en el momento de mas
preocupación el viejo diviso el vehículo en un precipicio, en efecto ellos
corrieron hacia ella esquivando todo tipo de obstáculos. Ya en la bala, uno
de los sabios decidió quedarse fuera y empujar la gran bala por el precipicio,
saltando antes de que la bala lo dejara, en el momento preciso, uno de los seres salto hacia la bala , agarrándose de unos
tubos en parte trasera.
La bala cayó directamente al océano,
donde un barco de propiedad de la academia de alquimistas los recogió.
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