miércoles, 13 de junio de 2012


escrito basado en la pelicula de George Melies


Viaje a la Luna

En la academia de los alquimistas, un público espera el anuncio de su líder. En el público se podía distinguir a varios sabios por sus largos trajes, decorados de astros celestes  y  por sus gorros en forma de conos, también se encontraban los ciudadanos más importantes, con sus elegantes vestimentas en la parte superior del recinto.
Cuando el líder de los alquimistas llegó, un hombre viejo de larga barba, llevaba un atuendo similar al de los sabios, pero su presencia inspiraba respeto en los asistentes. Tanto los ciudadanos como los sabios dirigieron su mirada al viejo hombre y a un pequeño tablero, donde el anciano explico por medio de dibujos la manera más sencilla de llegar a la luna. Ante tremenda idea se desato una discusión entre los mismos sabios, pero las palabras y la misma presencia del líder apaciguo la disputa.
Solo quedaba realizar los preparativos para tan grande hazaña, revisaron el trabajo de los obreros, la calidad del vehículo y finalmente la trayectoria de su viaje.
Cuando el día llegó, un grupo de jóvenes vestidos de blanco hacían guardia en la zona de despegue acompañados de un hombre de negro, quien era el encargado de controlar los detalles relacionados con el despegue.  De repente el líder acompañado  de algunos de los sabios aparecieron en el sitio de despegue, donde el vehículo que tenía la forma de una bala gigante los esperaba.
El viejo y su compañía abordaron su vehículo, mientras algunos de los jóvenes de blanco  introducían el vehículo en el gran cañón. Cuando tanto el cañón, como la gente que quería ver el despegue estuvo lista, el capitán dio la orden de activar el cañon.
El cañón disparó al vehículo por los aires, el ruido y el humo creó entre los asistentes un estado euforia y alegría. El vehículo se acercaba más a su destino: la luna, una gran masa blanca, aparentemente viscosa muy semejante a la capa de los ponqués.
Cuando el vehículo chocó con la luna, su rostro se desfiguro, y se reflejó un gesto de dolor. El viejo y los demás salieron del vehículo, y vieron un escenario rocoso como las columnas que genera la tierra en los arrecifes, exploraron el terreno hasta que finalmente  el viejo les indicó la hora de dormir, cada uno sacó su manta y se sumieron en un sueño profundo, de la nada aparecieron unos astros, que en principio eran solo rostros y luego tomaron formas, a cuidar del sueño de estos exploradores, los rociaron con polvo estelar hasta que ellos despertaron.
Después de ponerse en forma, decidieron explorar las profundidades de la luna, el líder siempre iba primero guiando su camino. Cuando entraron en una de las muchas cuevas de la luna, se encontraron con una jungla extraterrestre compuesta por diferentes tipos de hongos y pasadizos llenos de una especie de vegetación mohosa, el líder que llevaba un paraguas lo insertó en suelo, y sucedió algo inesperado, su paraguas empezó a tomar la forma de un gran hongo que logró superar la altura del viejo hombre, este saltó atrás asustado, sin saber que era vigilado por un extraño ser que en breve hizo su aparición, su forma se asemejaba mas a un anfibio, aunque podía mantenerse en pie con sus dos patas traseras, necesitaba desplazarse en sus cuatro extremidades. El viejo al ver a este ser, tomó su bastón en una actitud defensiva, y cuando el ser trato de atacarlo, el viejo con un movimiento rápido lo esquivó, y con la parte superior de sus bastón impactó en la cabeza de este ser, que se explotó dejando un rastro de polvo estelar. Cuando creyeron estar a salvo una manada salvaje de seres los atacó y en efecto los capturó.
Fueron guiados hasta el rey de esa especie, quien los condenaba a muerte por el asesinato de uno de los suyos, mientras tanto el viejo desesperadamente intentaba liberase, corriendo con suerte de que el rey pidiera que lo acercasen para castigarlo y así mostrarles el tipo de castigo que le daría los demás y a cualquiera que no acatara las reglas de la tribu.
Cuando el viejo se encontraba frente al rey, consiguió liberarse de sus ataduras, con un movimiento que requirió mucha agilidad y algo de suerte, tomó su bastón que se encontraba al lado del trono, tomado por los seres como botín de guerra, y con un fuerte golpe en el pecho empujó al rey al suelo, corriendo con tan mala suerte, que su cabeza fue la primera en impactar, explotó en polvo estelar.
Ante el suceso, todos los seres, quedaron paralizados un tiempo con la muerte de su rey, tiempo que el viejo líder aprovechó para liberar a sus compañeros, y escapar. Cuando la tribu reaccionó inmediatamente tomaron sus lanzas y armas de guerra, corriendo detrás de los presos y su líder.
La persecución fue tremenda, en algunos momentos vieron su muerte inminente, cuando las lanzas rozaban su cuerpo con la intención de perforarlos y asesinarlos, pero en el momento de mas preocupación el viejo diviso el vehículo en un precipicio, en efecto ellos corrieron hacia ella esquivando todo tipo de obstáculos. Ya en la bala, uno de los sabios decidió quedarse fuera y empujar la gran bala por el precipicio, saltando antes de que la bala lo dejara, en el momento preciso, uno de los seres salto hacia la bala , agarrándose de unos tubos en parte trasera.
La bala cayó directamente al océano, donde un barco de propiedad de la academia de alquimistas los recogió.


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